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Trucos para cuidar tu ramo
Un ramo eterno no se riega: así se cuida para que dure años.
5 consejos clave
Nunca lo riegues
Las flores preservadas no necesitan agua: el proceso de preservación ya sustituye la savia natural, y el agua las estropea.
Evita la luz solar directa
La exposición prolongada al sol decolora los pétalos. Colócalo en un lugar luminoso, pero sin sol directo.
Aléjalo de la humedad
Baños, cocinas con mucho vapor o ambientes húmedos aceleran su deterioro.
Límpialo con aire, nunca con agua
Usa un secador en frío o un plumero suave para quitar el polvo. No lo mojes ni lo limpies con paños húmedos.
Manipúlalo con cuidado
Los pétalos preservados son más frágiles que los naturales: evita tocarlos en exceso.
En condiciones adecuadas, un ramo preservado dura entre 1 y 3 años sin mantenimiento diario.